GRUPO 6º B

POESÍA Y LITERATURA ROMÁNTICA
Al grupo de 6ºB se les ha asignado la categoría de Poesía y Literatura romántica.



SEGUNDA SESIÓN DE LEEMPRENDEDORES, martes 18 de diciembre

Los chicos han estado viendo los trabajos que presentaron anteriormente



TERCERA SESIÓN LEEMPRENDEDORES

Hoy hemos tenido nuestra tercera sesión con el grupo de 6ºB y tenemos que felicitarlos por el trabajo que han hecho hasta ahora, les tocó una línea editorial difícil "Literatura romántica y poesía", pero han empezado a perfilar grandes historias y nuestros raperos nos han llegado al corazón.


Los escritores tienen un gran trabajo por delante, hemos decidido la línea a seguir y vamos a utilizar el río Ebro como eje vertebrador de la historia de amor. El río es el eje de la historia y una botella con mensajes dentro será la que nos acercará a las diferentes historias de amor, amistad...Cada uno de ellos tiene que ampliar su historia y añadir más personajes, situaciones...

Los diseñadores también tienen que ponerse las pilas y empezar a diseñar a los protagonistas de estas historias, podemos hacerlos con composiciones tipo collage, fotos de personas... y los distintos escenarios de la historia. También tienen que terminar de definir el logotipo.

Por otro lado los de marketing tienen que leerse un libro o ver una película romántica para poder hacer una crítica de éstas y grabarlas en IMM o VideoVlogs.

Aquí tenéis el trabajo que han hecho hasta ahora:




Tercera sesión 6º b 2003 from leemprendedores2012

CUARTA SESIÓN LEEMPRENDEDORES
Os dejamos las historias que han escrito los chicos, esperamos que paséis un buen rato con su lectura. La mayoría de las historias no tienen título...tendremos que ir pensando en ello...


LEEMPRENDEDORES HISTÓRIA
Una mañana de sábado de verano, Isabel estaba de vacaciones aunque tres días a la semana trabaja en una heladería, así con el dinerillo que ganara ese verano tendría par más que un caprichito, sin necesidad de pedir a su familia, también iba un par de días iba a una academia a estudiar inglés, ya que tenía  mucha ganas de vivir en Londres durante algún tiempo pero para ello tenía que aprender mejor el idioma y así encontrarse más cómoda en una ciudad desconocida. Era una chica morena, con el pelo largo y rizado por las puntas, ojos grandes verdes y unas largas pestañas, alta, tenía 17 años y los chicos opinaban que era guapa. Salió a sacar a su perro de paseo al parque Grande de Zaragoza. Todos los fines de semana hacia lo mismo sacaban a su perro de paseo, luego hacia los deberes (si tenía) y ya por la tarde quedaba con sus amigas o amigos pero no podía quedar con su novio porque no tenía. A veces se sentía un poco rara porque todas sus amigas y amigos tenían novio. Lourdes con Antonio, Marta con Luís, Paula con Alejandro, Alejandra con Raúl… Pero ella pensaba que cuando llegara el momento estaría preparada para tener una relación seria.
Cuando salía de paseo con a su perro, Chiqui, esté jugaba, daba volteretas y corría junto con otros perros, otra veces era con Isabel con quién jugaba, le lanzaba la pelota o un palo, corrían o saltaban. A Chiqui le encantaba salir con Isabel todos los sábados.
Isabel era toda un deportista, ya que se iba andando desde el barrio de la  Almozara hasta el parque grande (110 minutos de ida y de vuelta), pero no tenía ningún problema porque a ella le gustaba andar y sacar de paseo a su perro, con lo cual, no era demasiado esfuerzo para ella ni para Chiqui. Lo que más le gustaba era que podía pensar en sus cosas, ya que había cosas que no podía hablar con sus padres (o seo creía) pero todo lo que no hablaba con sus padres se lo contaba su mejor amiga Alejandra. Ellas eran las mejores amigas y tenían muchos secretos que nadie más conocía.
Cuando Isabel volvió a casa tenía de comer macarrones (que tanto le gustaban) y pescado al horno. Su hermana pequeña Sofía que tenía 12 años se estaba quejando a su madre, Rosa, que era la que había preparado el segundo plato (el pescado) y le estaba diciendo que ella no iba a comer de ese pescado que a ella no le gustaba, pero en realidad es que la moda de su curso era que el pescado no se comía. Esta moda le parecía estúpida a Isabel, pero tenía que aguantar las quejas de su hermana. A pesar de todo le quería,  y lo que más le gustaba de su hermana es que ahora que se había hecho más mayor podía hablar con ella de más cosas que cuando era más pequeña y ya pronto podrían compartir la ropa. Aunque eso no le hacía mucha gracia.
Esa tarde quedo con sus amigas, con Alejandra y Marta. Estuvieron hablando sobre que Isabel iba a cumplir dentro de un mes 18 años y todavía ni ha encontrado su media naranja y que le vendría bien tener un chico a su lado pero Isabel le decía que no le gustaba nadie, también pensaron como celebrarían su cumpleaños. A Isabel le dijeron que tenía que estar a las 9:00h en casa, con lo cual, se tenía que ir ya a casa para llegar puntual. Se despidió de sus amigas y les dijo que si mañana por la mañana querían ir con ella a pasear a su perro y le dijeron.
-Por mi perfecto, te recojo en tu casa a las 10:00h de la mañana.- dijo Alejandra.
-Vale me tocas el timbre de casa y bajo, ¿y tu Marta?
-Me gustaría ir pero no puedo porque me voy a comer a casa de mis tíos, lo siento chicas. -respondió Marta.
-Vale pues que te lo pases bien Marta, me hubiera gustado que vinieses.
-Bueno adiós.
-Adiós
Isabel estaba pensando en todo lo que le habían dicho sus amigas de que le vendría bien tener novio para poder confiar en alguien aparte de sus amigas y que eso le cambiaria algo la vida. Cuando llego a casa no había nadie le habían dejado una nota sus padres en la que ponía:

Isabel nos hemos ido a Madrid a visitar a la tía María y al tío Benito y a los abuelos.
Hemos pensado tu madre y yo que como ya eres mayor y tienes un montón de cosas que hacer en Zaragoza mejor te quedas en casa.
Volveremos dentro de tres semanas. (Tienes comida en el congelador para unas 2 semanas y la semana que te queda te la tendrás que hacer tú) a y una cosa más nos hemos llevado a Chiqui para que lo vean tus primas.
Muchos besos de tus padres y tu hermana.

Isabel por una parte pensaba que “bien que no he tenido que ir y que estoy sola en casa” pero por otra también la apetecía ver a su familia aunque sólo fuera un par días pero ahora ya no había otro remedio más que pasar tres semanas ella sola con responsabilidad y diversión. Pero ella sabía que sus padres confiaban en ella y tenía que demostrárselo para que la siguiente vez le dejen quedarse sola durante un periodo de tiempo.
Lo primero que hizo es llamar a Alejandra para decirle que no tenía a su perro que se lo habían llevado sus padres a Madrid  y que la habían dejado sola unos días. Alejandra le dijo que como estaba sola en casa pues que si se quería ir a dormir a su casa e Isabel dijo que sí, a los padres de Alejandra le parecía bien era una buena chica.
Isabel se preparó la bolsa, su pijama, sus zapatillas, la ropa de trabajo de la heladería y su neceser, junto con todas las cosas que ella creía importante, era una chica presumida por eso nunca podía faltar en su bolsa de aseo la colonia, el brillo de labios y la máscara de pestañas, eso sí, sin olvidar el cepillo de dientes.
Cuando llego a casa de Alejandra le dio las gracias a ella y a sus padres por dejar que se quedara a dormir una noche y hacerle compañía.
Estuvieron cenando una comida muy buena que había hecho la madre de Alejandra, sopa con huevo, a Isabel le gusto mucho y de repente sonó el unos golpecitos en la puerta de la casa. Alejandra se levanto de la silla sin hacer ruido y abrió la puerta de la entrada. Era su primo Javier que tenía la misma edad que ella y siempre se habían llevado muy bien.
Alejandra presentó a Javier y a Isabel los dos se miraron con una mirada como si se conocieran de siempre y como si no existiera nada alrededor de ellos.
Se quedaron los cinco hablando y Javier estaba diciendo.
-Acabo de venir del río y me he encontrado una botella con un mensaje.- dijo sorprendido.
-Nos la puedes enseñar- dijo Alejandra toda intrigada.
-No la llevo aquí he pasado antes por mi casa y la he dejado, para no llevar tantas cosas.
Isabel pensaba que esa botella podía ser suya, ya que hace dos días había lanzado una con un rap de amor, para conseguir que alguien la cogiera. La había lanzado a  la altura del puente de del Voluntariado.
-¿Dónde estaba la botella?- pregunta Isabel.
-Estaba en Helios porque he salido de nadar al club y la he visto en el río.-contesta Javier.
-A vale.- responde Isabel pensando que lo más seguro es que fuera su botella porque la gente no es que envié muchas botellas con un mensaje en el que ponga que una chica busque a su media naranja y encima por mi barrio, es mucha coincidencia.
-¿Te acuerdas que ponía?-pregunta Isabel nerviosa por saber ya si definitivamente era suya o no la botella con el mensaje.
-Bueno no me acuerdo muy bien pero más o menos creo que ponía un rap de amor de que la chica necesitaba buscar su media naranja. Pero si te interesa te doy mi número de teléfono y me llamas para quedar un día y te la enseño.
-Vale.-Isabel estaba toda contenta porque un chico que era el primo de su mejor amiga, lo más seguro es que haya encontrado su botella y se la iba a enseñar pero ella no le podía dar su número de teléfono porque lo ponía en el mensaje de la botella y averiguaría todo enseguida.
-Apúntatelo en el móvil o en un papel.
Isabel saco su móvil y estaba toda atenta mientras Javier le dictaba su número de teléfono.
-685642897.
-Muchas gracias, te llamaré mañana.
-Bueno, adiós que mi madre me estará esperándome aunque ya sabía que iba a venir pero no me quiero retrasar mucho.- se despide Javier de todos pero no con mucho entusiasmo ya que se quería quedar.
-Adiós, mañana te llamo-dice Isabel.
-Hasta luego primito.- se despide Alejandra haciendo la gracia.
-Ten cuidado- dice la madre de Alejandra.
Cuando Javier sale de la puerta Alejandra e Isabel se van al cuarto de Alejandra a hablar; ya que Alejandra le quería decir algo a ella.
-¿Te gusta mi primo?-pregunta Alejandra, sabiendo que lo más seguro es que le dijera que no aunque en realidad sea que sí.
-No que va.
-No hace falta que mientas te he visto como le mirabas y como hablabais entre los dos, ¿no te dabas cuenta de que sólo estabais él y tú hablando?
-Pero que no me gusta pero…
-Pero, ¿qué?
-Nada, sólo es que es muy majo y me ha caído muy bien.
-Eres mi mejor amiga y te conozco y sé que te estás enamorando, ¡otra cosa! ¿Por qué tanto interés por la botella?
-Bueno te cuento pero no se lo digas a nadie… lo más segura es que esa botella sea  mía, porque yo escribí un mensaje buscando a un chico, y ha llegado a tu primo.
-El destino.-lo dice riéndose
Y las dos se ríen juntas a carcajadas hasta que la madre de Alejandra dice que es hora de irse a dormir; entonces las dos apagan la luz y se duermen.
 A la mañana siguiente cuando se despertaron estaban solas porque los padres de Alejandra habían ido a comprar. Desayunaron leche con tostadas, Isabel con mermelada de melocotón y Alejandra mermelada de fresa.                                         Cuando terminaron las dos de desayunar se fueron al cuarto a vestirse.
-Yo me tengo que ir a la heladería, que hoy trabajo por la mañana.-dice Isabel.
-A vale y ya de paso por la tarde quedas con mi primo y… -le hace una broma Alejandra a Isabel.
-Bueno que no empieces con lo de tu primo.
-Se lo voy a decir a Marta.
-Pues díselo, pero yo me voy a trabajar.
-Adiós-dice Alejandra
-Adiós y muchas gracias por dejarme dormir aquí.
-De nada.
Cuando Isabel llega a la heladería lo primero que hace es llamar a Javier.
Javier lo coge y están hablando hasta que viene un niño con su padre a comprar un helado de chocolate, entonces Isabel le a Javier si podían quedar en su casa esa tarde sobre la 6:00h y le enseña la botella tranquilamente, Javier acepta encantado y le dice que ella estará sola, nadie molestara. Cuando terminan la conversación le pone el helado de chocolate al niño pequeño.
Hoy el turno de Isabel era corto solo de 3 horas, entonces en seguida vino otra chica para sustituirla.
Cuando llega a casa come y después de comer organiza toda la casa, barre, pone todo bien puesto y ni una mancha por ningún lado. Luego se prepara ella, con una ducha tranquila y relajante. Cuando sale de la ducha se pone guapa con un vaquero y una camiseta blanca de manga corta con algún estampado. Lo que más le gusta, es que cuando se seca el pelo, luego alisárselo, cuando termina ya solo le falta esperar a Javier mientras pensaba… si de verdad se estaba enamorando de Javier de un chico que no conocía más que de una cena en casa de su mejor amiga Alejandra. Pero si era verdad, ¿hubiera hecho todo esto? ¿Me hubiera arreglado tanto?  Estaba algo confusa, pero de algo  sí que estaba segura, es que esa botella la había cogido un chico muy majo y bastante guapo.
Enseguida sonó el timbre y miro primero por el agujerito de la puerta y era Javier. Le abrió y se dieron dos besos como personas normales y empezaron a hablar.
-¿Qué tas esta?- le pregunta Javier.-lo siento si te he molestado mucho esta mañana cuando estábamos hablando por teléfono.
-No pasa nada es ese momento había un niño que había venido corriendo pero no llevaba ni dinero estaba esperando a su padre con lo cual no pasa nada.
-Bueno te enseño la botella, pero antes quiero saber que porque te interesa saber lo que pone en la botella.
Isabel se queso tiesa sin saber lo que decir pero respondió.
-Es que una amiga me ha dicho que ella también vio una botella que también había un mensaje pero no le intereso y la volvió a tirar y por eso quería saber que igual es la misma o no.
-A vale no pasa nada.
Cuando Javier trae la botella saca el papel y se lo deja a Isabel. Ella la lee para sí misma y nada más ver la letra sabía que era la suya.
-Muchas gracias por dejar leérmela, ¿quieres saber algo sobre la carta?
-¿Por qué lo preguntas? ¿Es tuya el mensaje? Porque a mí no me importaría saber algo sobe esto.
Isabel asistió y le explico que ella la había lanzado la botella para buscar a su media naranja ya que sus amigas le decían que tena que buscar a alguien.
-Muchas gracias por contármelo, has sido muy maja y hay que tener valor para contar una cosa así, yo no me hubiera atrevido.
-Bueno es que creo que al que le ha llegado esta carta debe saberlo, y quiero agradecerte de alguna manera de que me hayas dejado leerla y era que… ¿si te quieres quedar a cenar?
-Bueno se lo voy a preguntar a mi madre.
Mientras Javier llama a su madre Isabel se sienta y piensa que chico mas majo mejor imposible.
-Me deja.
-Perfecto. Mientras se hace la hora de cenar podríamos dar una vuelta.
-Vale.
Mientras los dos paseaban por la avenida Almozara iban hablando de que como le habían dejado tanto tiempo sola a Isabel.
-¿Cómo es qué te han dejado tanto tiempo sola?-pregunta Javier.
-Es porque como yo estoy trabajando en la heladería y voy 2 días a la semana a una academia de inglés, pues me han dicho que me quede aquí.
-A vale, ya me parecía raro que te dejaran tanto tiempo sola en casa, sin ningún motivo.
Se dirigían a una tienda de chuches donde ahí compraron pipas y regalices.                       Invitó Javier ya que como ella le invitaba a cenar que por lo menos le dejara pagarle su regaliz y las pipas las compartían en una bolsa.
Cuando llegaron a  casa prepararon una pizza entre los dos, se lo pasaron muy bien aplastando la masa. Pusieron queso, tomate y jamón de york. Mientras la piza estaba en el horno pensaron que podían ver una película pero como Isabel  o tenía ninguna que le gustaran a los dos pues Javier bajo a un videoclub. Cogió la película de la proposición, porque le habían dicho que estaba muy bien y que era muy divertida.
Subió a casa de Isabel y ya estaba la mesa  y la pizza preparada; cenaron en el comedor de la casa. Mientras cenaba estaban conversando y viendo la película que había cogido Javier. Se rieron mucho los dos, fue muy divertido. Cuando terminaron de cenar y de ver la película Javier dijo que muchas gracias por todo; por la cena y la compañía y por hacerme pasar un buen rato. Isabel se enamoro de sus palabras, pensaba que la botella había llegado a un buen sitio.
-Hombre, gracias a ti, no pasa nada tu me hiciste un favor yo te lo devuelvo.- contesta Isabel.
En cuanto termino Isabel de hablar Javier le respondió.
-Mañana por la noche me dejan quedar, si quieres puedes venir a mi casa que no habrá nadie porque mis padres de van a una obra de teatro y mi hermano pequeño se va a casa de mis abuelos.-dice Javier, esperando una sí.
-Vale, si te dejan allí estaré.
-Te espero a las 9:30 en la calle Fraga número 20, 2ª
-Hasta mañana.
Se despidieron con un solo beso en la mejilla. Se dijeron adiós y los dos pensaron que se echarían de menos pero nadie se atrevió a decir nada; Javier casi lo dice pero no se atrevió por si Isabel el contestaba algo que a el no le gustara.
Esa noche Isabel se fue a la cama muy contenta y esperando a la cita de mañana, cuando de repente sonó el teléfono y lo cogió.
-¿Qué tal, cariño?- pregunto su madre.
-Muy bien mamá, ¿qué tal estáis en Madrid y que tal los abuelos y los tíos?
-Están todos muy bien y te echa de menos. Las primas están ya muy altas y muy mayores.-dice toda contenta su madre.
-Ya me gustaría estar ahí, pero aquí me lo estoy pasando muy bien. Ayer me fui a dormir a casa de Alejandra que me invito.
-Vale, me parece bien pero adonde vayas me lo tienes que decir, ¿vale?
-Vale mamá; adiós, besos a todos de mi parte.
-Adiós, ya se lo diré.
Isabel colgó y siguió pensando en Javier, en que tenía unos ojos muy bonitos pero lo que más le gustaba de él es que era muy majo y comprensible con ella; pero lo que más le importaba es como contarles a sus padres que le estaba empezando a gustar un chico de verdad. Pensó que a la mañana siguiente podía contarle lo sucedido de esa noche a Alejandra.
A la mañana siguiente se levanto desayuno y se vistió para ir a casa de Alejandra y contarle lo sucedido la noche anterior, había sido fantástica y esperaba que esta fuera mejor.
Durante el día las horas pasaban muy despacio, sólo podía pensar en la hora de cenar con Javier, ella se encargo del postre, unos helados de donde trabajaba.
… Ding Dong… sonó el timbre.
- Javier hola soy Isabel, ¿me abres la puerta?
- Hola Isabel, adelante.
En cuanto lo vi pensé que guapo esta, el pensó lo mismo.
- Pasa Isabel, ponte cómoda, ¿quieres beber algo?
- No gracias, ¿te importe meter el helado en el congelador hasta después de la cena?
- Si mejor, vamos a la cocina.
En un plis plas sin darse cuenta empezaron a compartir temas y confidencias, entonces él sacó el tema de la botella.
- ¿Cómo se te ocurrió lo de la botella? ¿El rap lo pensaste tú? ¿Desde dónde la tiraste?
- Pues….
- ¡¡Te estás sonrojando!!
- Lo siento… la verdad es que no tengo pareja y mis amigas siempre insisten en buscarme alguien con el que poder compartir los paseos, las comidas, las risas… y pensé que tal vez….funcionara.
Entonces Javier sin apenas darme cuenta, rozó sus labios con los míos, nadie me había besado antes con tanto cariño y me dijo:
-Pues ha funcionado, me gustas, y me gustaría pasar más tiempo contigo, si tú quieres claro.
-Si- y sin pensármelo dos veces ahora fui yo la que le besé.
Pasamos una noche estupenda cenando y riendo juntos y poniéndonos al día en un montón de cosas. Todo sería diferente a partir de hoy.
Por la mañana había quedado con Alejandra, allí estaba ella y de repente aparecimos Javier y yo cogidos de la mano, no tuvimos nada más que contarle a mi gran amiga, estaba contenta por nosotros, sólo nos dijo:
-Hacéis buena pareja, ya lo sabía yo antes de que os conocierais.

OTRA HISTORIA
Carlos está en su habitación leyendo un libro de aventuras ,lo lee a toda velocidad porque esta impaciente por llegar al final y descubrir quien ha robado
el tesoro del castillo del Conde Serafín .
Es un día lluvioso de final de primavera y no ha podido entrenar (el fútbol es una de sus pasiones),también le gusta coleccionar cromos,ver Los Simpson y como a todos los chicos de su edad los videojuegos ,algunos de sus amigos lo ven como un bicho raro porque pasa mucho tiempo leyendo libros de aventuras ,tanto que a veces prefiere quedarse en casa leyendo que salir a no ser que sea para entrenar.
Carlos es buen estudiante y por eso sus padres están orgullosos de el .
Alguien llama a la puerta de su cuarto,es su hermana pequeña Ana,Carlos ya le iba a echar la bronca por interrumpirle cuando más interesante estaba el libro.
Ana le dijo:
-Han venido tus amigos ha buscarte.
De mala gana deja el libro y baja las escaleras intrigado preguntándose que querrán sus amigos ya que hoy  no habían quedado y además con la mala tarde que hacía, no le apetecía  salir de casa.
Enseguida se dio cuenta de que estaban todos menos Laura.
Laura era su mejor amiga,no era como las demás chicas, y siempre que Carlos se metía en algún lío sin importancia estaba ella para salvarle .Ademas se conocían desde la guardería .
-Vamos Carlos tenemos que preparar la fiesta .Dijo Juan.
-¿Qué fiesta ?.Preguntó Carlos que siempre andaba despistado .
-La del cumpleaños de Laura .Dijo Paco .Es mañana y no tenemos nada preparado.
-Pues vamos rápido antes de que cierren las tiendas .Dijo Carlos .
Deciden ir a Puerto Venecia a comprar los regalos y convencen al padre de Juan para que los lleve .
-Es una pena  que no sea invierno  porque podríamos  aprovechar para patinar en la pista de hielo.Se quejó Paco que era el más activo de los tres .
-Ya pero entonces no hubiera acabado el curso todavía .Dicen todos los demás .
Dieron varias vueltas hasta que decidieron que comprar:unas pulseras,una camiseta ,un bolso y un libro de aventuras que como no lo eligió Carlos con la esperanza  de que se lo prestara y así poderlo leer el también .
El padre de Juan ya estaba impaciente esperando en el coche  porque se habían entretenido más de la cuenta.
Es que no es nada fácil elegir el regalo para una chica y mucho menos cuatro regalos pero como a todos les caía muy bien todo les parecía poco.
Al día siguiente afortunadamente dejo de llover y salió un Sol espléndido entonces celebraron el cumpleaños en la piscina ,allí prepararon una buena merienda a base de sándwich ,patatas, ganchitos ,helados y chuches ,merendaron y después se bañaron y ya llego la hora de darle los regalos a Laura  que le encantaron .
Laura le leyó el pensamiento a Carlos :-Este libro tiene muy buena pinta y ya te lo dejare cuando me lo termine .Dijo Laura.
-Tendrá que ser cuando vuelva de los campamentos porque me voy mañana .
Carlos ve como el rostro de Laura se entristece.
-Que bien .A mi también me gustaría ir pero no puedo porque he suspendido Lengua y tengo que quedarme a estudiar .
Carlos se despide de sus amigos  y se va a su casa a prepararse las cosas para el día siguiente y para sacar a pasear a su perro Óscar tarea que hacia el todas las noches ya que su hermana Ana era  pequeña y sus padres llegaban tarde del trabajo .
Cuando le regalaron la mascota el se comprometió a sacarla a pasear todos los días .
María era una chica normal, alegre ,amante de los animales ,no podía estar quieta,siempre estaba haciendo planes ,pero con lo que más disfrutaba era saliendo al campo a pasear a su perro Fito.Siempre hacían el mismo recorrido,llegaban  al río Ebro y allí jugaban a la pelota y a lanzar palos .
Era muy querida entre sus amigos pues siempre estaba allí cuando la necesitaban, sabía escuchar a los demás y le gustaba estar rodeada de gente. Todo menos quedarse en casa.
Ya tenía vacaciones, había aprobado todo y estaba impaciente por empezar el instituto, pero claro primero tenía que disfrutar las vacaciones de verano.
Sus padres habían pensado ir a la playa pero primero se iría de campamentos a la montaña. Estaba  muy ilusionada pues allí esperaba vivir aventuras y realizar excursiones también practicar deportes, conocer la fauna y flora de la montaña y aprender a respetar y conservar la naturaleza.
Además aunque iba a ir con su amiga Cristina de su colegio allí esperaba conocer gente nueva con la que compartir experiencias.
Estaba terminando de preparar las maletas cuando recibió un e-Mail de Cristina que le decía:
"María ha pasado algo inesperado, hay cambio de planes. No puedo ir al campamento porque he cogido la varicela. Que te diviertas aunque sea sin mi."
Al principio María se puso triste pero luego pensó que no iba a dejar de ir porque no fuese su amiga. Además nunca había tenido problemas para relacionarse así que le contesto :
"Lo siento Cristina nos hubiéramos divertido mucho juntas que te mejores y hasta pronto"
Siguió preparando la maleta: botas, toallas, sudaderas, camisetas, cámara de fotos...
Por fin llego el día de empezar las vacaciones fuera de casa. Carlos iba de mala gana pues prefería quedarse en casa leyendo, jugando al fútbol en el parque, etc. Pero sus padres pensaban que le iba a sentar muy bien pasar unos días fuera de casa ya que durante el curso no había salido mucho.
Llego la hora ,eso pensó María .
-Que bien ,me voy de campamentos .Dijo María .
Desayuno a toda prisa ,pues llegaba tarde y el autobús se irá sin ella si no se daba prisa.
-Vamos María date prisa o perderás el autobús .Dijo su madre .
-Si mamá ya casi he terminado de vestirme.
María y sus padres se dirigen al coche para llevarla a la parada del autobús que hacia una ruta que recogía a todos los niños que asistían al campamento,empezaba recogiendo en Logroño como a María y a los últimos en Zaragoza como a Carlos.
Suena el despertador y Carlos se hace el remolón hasta que su madre le despierta bruscamente e histérica le manda a desayunar y que se vista rápidamente porque va a perder el autobús.
-Vale mama tranquila .Dice Carlos
Carlos desayuna y se viste a toda prisa y llega justo para montárse en el autobús  .
El autobús llega y recoge a María ,tras largas horas de recorrido el autobús llega a Zaragoza donde recoge a Carlos y se sienta al lado de María.
-Hola,me llamo Carlos y ¿tu? .
-María,¿qué tal?
-Bien.
Carlos saca su libro y se lo pone a leer .
-Pues como estés todo el campamento leyendo no vas a hacer ningún amigo además leer es de aburridos.Dice María .
-Lo primero no he venido a hacer amigos porque yo no quiero ir y lo segundo yo no me aburro leyendo,lo que pasa que como serás una inculta no te gustara .Replica Carlos
-Pues sí te digo lo que eres tu ...Murmura  María .
-Te he oído ,sabes .Dice Carlos .
-Bien por ti.Dice María .
Carlos pensaba  que no habría manera de acabar su libro de aventuras.
Y sin darse cuenta ya habían llegado al campamento.
Se instalaron todos y a Carlos le tocó con Julián  un chico bastante majo,aunque un poco maniático y raro así que intento mantener  el mínimo contacto con el .
A María le tocó con Isabel y se llevaban muy bien
Una vez instalados salieron todos juntos a que los monitores les contaran  los planes de los próximos días .
-Mañana iremos a pescar al río y aprovecharemos para bañarnos .Dijo Pedro  (el monitor que les había tocado) y les caí muy bien porque era muy simpático .
-!Que rollo!Pensó Carlos.
-!Que guay!Pensó María.
Los demás días harían excursiones deporte,juegos,etc.
Todo apuntaba a que iba a ser una semana muy movida .
-A este paso tanto ir de aquí para allá no voy a saber quien robo el tesoro.Se lamentaba Carlos .
Pero luego según pasaban los días se daba cuenta de que eso no era tanto rollo y hasta le estaba gustando.
Estaba muy bien todo eso de estar todo el día ocupado haciendo cosas divertidas y se estaban haciendo bastante amigos los cuatro:Isabel,Julián y especialmente María y Carlos y mira que al principio se cayeron mal .
Un día salieron de excursión para hacer senderismo ,iban todos muy contentos cantando una canción ,cuando María se detuvo para hacer una foto al paisaje ,tropezó y se cayó en un barranco .
-María ¿estas bien?.Pregunta Carlos preocupado.
-Me duele mucho la pierna,no puedo moverme.Contesto María
-¿Qué ha pasado ?.Dijo Pedro .
-María se ha caído  tenemos que ayudarla .Dijo Carlos.
-Tranquila María ,vamos a sacarte de ahí .Dijo Pedro más tranquilo al ver que no parecía nada grave ,pues al fin y al cabo  el era el responsable de todos ellos.
Intentaron llegar hasta ella pero no lo consiguieron porque era un sitio de difícil acceso y no se querían arriesgar a caerse ellos también .
-Vamos a llamar al 112 para pedir ayuda.
Pedro sacó el móvil de su mochila para hacer la llamada y no tuvieron que esperar mucho hasta que llego un helicóptero para transportar  a María al hospital más cercano.
 Todos los demás siguieron con las excursión que transcurrió sin incidentes ,se divirtieron mucho,aunque Carlos echaba en falta a María aunque sólo fuera para llevarle la contraria .
-Chicos María no va a poder seguir con el campamento ,tiene la pierna rota y sus padres van a venir a recoger sus cosas ya buscarla al hospital para llevarla a casa .
-Que pena .Dijeron todos los compañeros.
Los días que quedaban Carlos se lo paso muy bien,pero se acordó de María ,lo bueno fue que por fin pudo acabar su libro.
-El campamento se ha terminado ,que pronto se me ha pasado .Dijo Carlos que antes no quería ir al campamento,pero la cosa cambio cuando en las actividades siempre acababa en buena posición y se ganó el respeto de todos e hizo muchos amigos pese a la dificultad que tenía .
Pero María no tuvo tanta suerte pasó el resto de verano aburrida,con la pierna escayolada y además sola pues todos sus amigos se habían ido de vacaciones.
A veces se deprimía un poco y se acordaba de Carlos pues se lo habían pasado muy bien juntos .
Un día se dedicó a escribir unos "raps"que metió en una botella junto a una foto suya .
Por la tarde salió con sus padres a pasear a Fito.Llegaron al río y a ella se le ocurrió echar la botella al agua,a lo mejor había suerte y la encontraba alguien como pasaba en las películas  .

Mi pareja ideal
Tiene que ser especial
Rubio o Moreno  da igual
Pero nada superficial
De algo estoy segura
No quiero un caradura
No quiero una persona violenta
Me hace perder la paciencia
Quiero alguien divertido
Para evitar los momentos aburridos
Que le guste el deporte
Y que cuando nos vean juntos no le de corte
Viajaría contigo en avión
También en un camión
Si el uno para el otro hechos estamos
Seguro que nos encontramos
Ya llegó septiembre ,Carlos terminó el instituto ,su amiga Laura le dejó el libro que le había prometido,volvió a jugar al fútbol, a salir con la pandilla...
Un día salió a pasear a Óscar ,llegaron hasta el río Ebro, de pronto el perro empezó escarbar en el barro de la orilla y saco una botellas que se puso en la boca y se la llevo moviendo el rabo a Carlos .Vio que dentro había un papel , lo saco ,lo leyó y vio la foto de María .
Al día siguiente se levanta y ve el rostro preocupado de sus padres , el de su hermana no ,mientras tenga su muñeca y el plato de comida lleno era feliz.
-¿Qué pasa?.Pregunta Carlos asustado.
-Es una mala noticia.Dice su madre.
-¿De verdad con la cara de "alegría "que tenéis ?.Dice Carlos en tono irónico.
-No es de risa Carlos ,nos vamos a Logroño.Dice su madre.
-¿De vacaciones ?No se porque estáis tristes .Dice Carlos.
-Pero no de vacaciones, a vivir porque trasladan a tu padre de fábrica  .Dice su madre muy preocupada.
Carlos casi se desmaya de la emoción podrá estar con María siempre que quiera pero dejara de ver a sus amigos de siempre .
Al día siguiente Carlos se lo dice a sus amigos,que aunque estaban tristes le animaron a que se pusiera en contacto con ella ya que llevaba todo el tiempo hablando de María.
-¿Conservas el folleto del campamento?.Pregunto Paco
-Creo que si .Dijo Carlos .
-Pues llámalos y pregúntales el número de teléfono de María.
-Claro y entonces nos podremos dar direcciones,Correos ,etc y siempre podré hablar con ella.Dijo Carlos ilusionado .
Carlos se puso en contacto con María y cuando le contó que se iba a ir a vivir a Logroño se puso muy contenta ya aún más cuando le dijo que había encontrado la botella.Parecía increíble que la hubiese encontrado el.
Quedaron en verse muy pronto y así poder continuar su amistad que seguramente con el tiempo se iría convirtiendo en algo más

OTRA HISTORIA
¡Hola! Me llamo Jaime, tengo treinta años y vivo en Cantabria. Hoy os voy a contar una historia que tuve de pequeño, exactamente a los doce años. Era el año dos mil trece y era de primero de Eso. Mi primer año en el instituto fue para mí algo que nunca pude olvidar. Tenía unos amigos  muy entretenidos pero tenía tres que eran los mejores para mí .El primero era Jorge, un rompecorazones muy gracioso, pero tenía un defecto, si hacia algo mal se cabreaba y lo dejaba .El segundo era Eduardo, un chico un aspecto de ingenuo pero no tenía ningún pelo de tonto. Y el último pero no menos importante era  Antonio. Un chico bastante listo, fuerte y alto, pero… no es que fuera muy guapo. También tenía amigas que destacaban y otras que no. Para mi había una chica muy especial que al verla a primera vista me quede boquiabierto. Os diría como se llama pero mejor ya lo adivinareis cuando leáis todo lo demás.
-Buenos días chicos, a vuestros asientos y sacar el material. (Dijo el profesor)
-Vale profesor.(Dijimos los alumnos)
-Chicos, ¿recordáis la fiesta de fin de curso que tienen todos los que superan el instituto? Pues todos los niños de primero de la eso tienen que organizar una parte del baile. Los grupos los haré en el recreo después  os diré con quién vais.
En el recreo todos de primero de la eso estuvimos hablando de cómo organizarlo y cómo nos gustaría que fuesen los grupos, pero lo que no sabíamos es que estos grupos nos cambiarían la vida.
-Bueno chicos, os voy a decir vuestros grupos. La mejor idea será la que hagamos en el baile. A ver el primer grupo es: Miguel, Beatriz, Ángela y Jorge. El segundo: Javier, Vicente, Lola y Antonio. El tercero: Eduardo, Leonardo, Iván y Gabriel. El cuarto: Jonathan, Vanesa, Carlos y Ana. El Quinto: Enrique, Emilio, Lucia y Belén por último...
-Sí, sí... Yo y Mónica. Cómo no...
-Sí, Jaime has acertado ¿quieres un pin o una chapa por eso?
-Pues como que prefiero un Goya pero si no tienes me valen cinco euros.
Toda la clase en ese momento nos estábamos riendo. Pero el profesor ni se inmutaba ni de la risa de Carlos que era contagiosa. Lo que no sabíamos es que esa gracia nos costaría algo.
-Niños, gracias a la gracia de Jaime y porque todos os habéis reído os quedáis este recreo castigados.
En ese momento la clase se quedó en silencio y era un silencio tan grande que se oía el cotilleo que decían unas señoras afuera del instituto. Si recuerdo bien estaban hablando de Mariano Rajoy, que en paz descanse...en su cama de látex. En el recreo toda la clase aburrida escuchando al profesor hablar de cómo tenemos que comportarnos y patatín y patatán. Después de un tiempo echando la charla sonó la sirena, desde aquella frase salvado por la campana, me gustó más que ninguna.
Al terminar el instituto por desgracia Mónica y yo teníamos que hablar del baile y de cómo prepararlo.
-Jaime, dime una cosa.
-Dígamelo.
-¿Me estás llamando melón?
-¿No?...Sólo era una...
-Bueno da igual lo del baile mi hermana mayor me ha contado que siempre ha ganado el tema de canciones lentas y eso. Mi hermana es la que recibirá nuestra idea del baile, bueno lo que la va a disfrutar y mi hermana le gusta lo  contrario de lento, y como es de las populares podrá decir que voten esa idea.
-¿Pero eso no es trampa?
-¡Nooo! Sólo es saber lo que va a pasar.
-...Vale...vale...
Volviendo a casa, me encontré a Jorge. Cómo no, con un teléfono en la mano mandando mensajes a chicas con las que había salido. Yo ya le dije que si se acercaba a mi chica la lía.
-¡Hombre! Hola Jorge, cómo veo estás con el móvil rompiendo corazones eh pillín.
-Jeje, yo no los rompo, yo los destrozo de lo guapo que soy.
-Sí, creo que ya me di cuenta hace mucho…
-Oye por cierto con…
-Chhhssss, no digas nada que está cerca Bea y se lo cuenta.
-Pero si está a 10 metros de aquí…
-Ya, pero se ha comprado un aparato de estos para el oído y oye mejor…
-¿Y eso? Ni que fuese a marujear desde pequeña…
-Para mí que si jajaja.
-Bueno Jaime, me voy a casa que no sé que hacer.
-Ok, hasta mañana
Al llegar a casa Mónica me llamó al teléfono. Fue justo entrar en casa y mi madre darme el teléfono. Ni que me estuviese controlando.
-Hola Jaime.
-Hola Mónica, ¿Qué quieres?
-Lo del trabajo del baile mi hermana me ha dicho cómo hacerlo y ya lo tengo hecho.
-Aaa…Guay.
-Bueno sólo era eso, hasta mañana.
-¿Quién era Jaime?
- Era Mónica, me estaba diciendo una cosa del trabajo de la fiesta para los mayores de fin de curso.
-A vale. Por cierto, ¿qué quieres para cenar Jaime?
-...¿?
-¿Me dices algo?
-...¿?
-¿Qué haces con el móvil?
-...
-¡Uy, un mensaje! A ver de quién es. Pone que...."Mamá, tengo sueño, ¿no te puedes ir a ver el Salvame o Gran hermano?" ... Muy gracioso Jaime, tan difícil es decirme eso...
-....
-¡Uy, otro mensaje! "Si mamá, es muy difícil" ...Jaime... anda duérmete ya...
-...
-¿Otro mensaje? "Lo haría pero estas aquí leyendo los mensajes que te mando"... ¡Jaime que te duermas de una maldita vez! Y Como me mandes un mensaje más  no ves La que se avecina en un mes.
-...
-En serio Jaime.... ¿Mandando otro mensaje?
-...Puede...
-Jaime mira tu mensaje. Mira lo que te he contestado.
-No me ha llegado nada, y que yo recuerde no te he mandado nada.
-Y entonces... ¿De quién era este mensaje...?
-Pues no lo sé yo sólo ponía la alarma para mañana...
De repente se abre la puerta de casa y se cierra al segundo de un portazo. Era mi padre, que venía cabreado por algo.
-¡Cariño, cómo me has podido mandar este mensaje!
-Pues...Tu hijo que en vez de hablarme cara a cara tenía que mandarme mensajes, y pensaba que era él y por eso te he mandado ese mensaje…
-Bueno… vale… y Jaime contesta a tu madre pero no por mensajes… por el  wassap que pareces tonto…
-¿Oye os podéis ir de una vez? ¡Que tengo sueño jolines!
-Vale, vale hijo.
Por fin se fueron mis padres. No había otro sitio para que discutiéramos…con lo fácil que es mandar mensajes…A la mañana siguiente como no, tuve que ir al instituto. Un tostón menos en la parte del baile para los mayores.
Tuvimos  que hablar sobre el tema y los que ya lo tenían hecho lo expusieron a toda la clase.
-A ver chicos, los que tengan el trabajo hecho que vengan aquí y lo expongan. A ver  Mónica, ¿lo tenéis hecho ya?
-Si señor.
-Ni que fuese el sargento…
-Jaime por favor calla.
-Pues Mónica que tu grupo salga y lo exponga.
-Vale, vamos Jaime sal conmigo.
-…
Después de exponerlo el profesor nos dio el visto bueno.
Lo pondrá en el tablón para que los demás lo vean y voten.
Pasaron los días y las propuestas al baile fueron todas expuestas en el tablón y por fin llegó el día de las votaciones.
-Estoy muy nervioso Mónica, ¿crees que ganaremos con nuestra propuesta?
-Jaime, estoy convencida, nuestra selección de música es estupenda y a la mayoría de la gente les gustará seguro. Tras las votaciones de esta tarde lo sabremos.
Al día siguiente, en la hora del recreo:
_”Estimados alumnos”-comenzó a sonar la voz de Mery, la de secretaría, -“los ganadores de 1º a la propuesta del baile de fin de curso son……Mónica Sanz y Jaime Lartán de 1º B”
Vaya alegría, Mónica y yo  dimos un gran salto y nos dimos un abrazo, casi sin darnos cuenta. Cuando nos soltamos estábamos rojos como dos tomates y los compañeros nos felicitaban y se reían, todo a la vez.
Yo estaba feliz, había sido como un primer paso, un primer abrazo, no estaba mal, pero sentí que debía hacer algo más, hablar con ella, pedirle una cita, decirle lo que siento por ella… Al terminar el instituto antes de irnos a casa le dije una cosilla.
-Mónica, ¿quieres dar una vuelta conmigo un momento?.
-Vale, ¿pero no vamos ha hacer botellón ni nada no?
-… ¡Anda ven a dar el paseo!
-Vale, vale…
Cuando llegamos a la ribera del río habían dos botellas y dos cartas dentro, que yo sepa sólo puse una…Entonces Mónica cogió una y yo cojí la otra.
-Emmh…
-Emh…
-¡Cambio de botellas! (Dijimos a la vez)
Después de un rato en silencio… ¡Tenía hambre! Pero Mónica quitó el silencio que había alrededor.
-Jaime, ¿enserio que sientes eso por mi?
-No, lo siente un mono que tengo en casa que se llama Pancho…
-Ja ja, muy gracioso ahora en serio ¿sientes eso?
-Pues… No si quieres que mienta.
-…
En ese momento su cara de estar roja se puso negra de lo cabreada que estaba pero bueno…¡Valió la pena ver la cara que tenia!
-Y tú, ¿piensas lo que pone en la carta?
-No si quieres que mienta.
En ese momento pensé, mierda me la ha devuelto
-¿Ahora en serio piensas eso?
-Si, y tú?
-También.
En ese momento Mónica se fue corriendo hacia su casa. No sabia si alegrarme porque me moría de hambre.
Al llegar a casa vi que mi móvil tenía cincuenta mensajes, cuarenta y siete llamadas perdidas. Todo de Mónica… A contestar. En todos ponía: I Love Jaime, te quiero mucho, muchito, eres tan guapo mi cookie. Después de eso Mónica  fue mi novia, y… digo que fue... porque ahora es mi mujer. Sigue tan guapa y tan alegre como el primer día que la vi.

OTRA HISTORIA
En una isla muy lejana había un bella joven a la que todos llamaban Isabel. Tenía 18 años, el pelo maarrón, los ojos azules como el cielo y una piel clara y suave. Isabel amaba a Iván que era príncipe de la isla de al lado. Sólo se vieron una vez y para Isabel fue un flechazo de Cupido. Aunque no se atrevía a decírselo por temor de que él quisiera a otra. Y porque sus padres, los reyes Mariano y Alicia no le dejaban. En tonces Isabel Decidió escibir una carta en una botella, en la que explicaba sus sentimientos hacia él pero claro no iba a poner su nombre, dejó que se quedase en el anonimato.
Por la noche sin que nadie la viese salió de palacio y fue a la costa donde la esperaba su querido delfín al qu le puso el nombre de Dynamo. Estaba amaestrado por ella. Isabel le entregó la botella con la carta dentro, por supuesto, y el delfín comenzó su peligroso viaje. Nadando contra corriente, sorteando lo fuertes oleajes, escapando a tiburones blancos y muchas más cosas que le pasaron.
Cuando Dynamo el delfín llegó por fin a río que conducía al palacio real solto  la botella y dejo qu ese la llevase la corriente. Pero lo que Isabel y Dynamo no sabían  era que la malvada y codiciosa duquesa Sara les espiaba a través de su fiel u al igual que ella malvado y codicioso gran tiburón blanco Eon  que les estaba siguiendo. Ya que él también llevaba un mensaje en una botella para el príncipe  Ivan . Dynamo no se dio cuenta de que Eón le había estado siguiendo todo ese tiempo hasta que …ñak, Eón le había mordido la cola, Dynamo consiguió liberarse y escapo de la muerte segura pero estaba muy mal herido.
Cuando consiguió llegar a la costa Dynamo estaba completamente lleno de sangre, Isabel no entendía nada pero de repente le vino a la cabeza que Sara tenía un tiburón blanco. Pero no podía hacer nada, la herida era profunda  y estaba muy mal, era irreversible, esa fue la última vez que le vio con vida.
Isabel muy entristecida volvió a palacio donde se lo contó todo a sus padres. Enviaron un mensajero a la isla del príncipe Iván para que él y su ejército se uniesen a ellos en la batalla. Ya que iba a la guerra con la otra isla vecina. En la que no había reyes ni príncipes ya que  mataron a la familia real. La familia de Sara de alzó con el poder. Sara también había visto al príncipe Iván del que también se había enamorado locamente.
Pero está claro que Isabel tenía más probabilidades que Sara: Sara era de pelo rojizo un rojo como el fuego, unos ojos penetrantes verdes como el prado y una piel clara pero un poco áspera. En cambio Iván era un chico encantador, un pelo marrón precioso y unos ojos marrones que cautivaban a cualquier chica. Lo que Iván no sabía era que Isabel y Sara le querían.
Los padres de Iván convocaron una reunión. Para saber cómo iban a invadir la isla vecina. Iván e Isabel se volvieron a ver. Cada vez que Isabel quería hablar con Iván se ponía muy nerviosa, Iván se iba a quedar a dormir un par de semanas en el palacio de Isabel. Iván se había traído todo lo que necesitaba, Isabel e Iván empezaron a conocerse mejor. Y decidieron que irían a  la guerra sin que ellos se enterasen.
Iván le regalo a Isabel un tigre, para que lo tuviese de mascota. Ya que Dynamo el delfín les había abandonado para siempre. Iván tenía un leopardo como mascota, se llamaba Christian y la tigresa que le regalo a Isabel, Victoria. Hubo una semana de preparación para naves y guerreros. Dos primeros días fueron para reunir al ejército de ambas islas. Y en total sumaron 10.544  guerreros. A los dos días de preparación del ejército tuvieron que armarlas y el resto de la semana fue para descansar.
El día que partieron hacia la batalla Isabel e Iván subieron a una de las 154 naves que había. Eón les vio subir a la nave y fue nadando todo lo deprisa que pudo para avisar a Sara. Cuando llegó ya era de noche pero a Sara le gustaba contemplar el mar por la noche. Eón le dijo a Sara lo que había visto. Y Sara fue a alertar a sus padres para que prepararan el ejército ya que su ejército era mucho mayor. Su ejército era de 11544 guerreros. Y 100 de ellos bárbaros, Sara también quería participar en la guerra. Pero sus padres no le dejaron pero se las apaño para convencerlos. Se vistió con la armadura real, pero no iba a usar la espada, iba a usar el arco. Pero decidió llevar también la espada por si las moscas. Porque  lo mejor quería enfrentarse a Isabel cuerpo a cuerpo. Se paso la noche practicando con la espada y con el arco para mejorar su puntería . Al día siguiente empezaba la guerra.
Hoy era el día, hoy empezaba la gran batalla. Sara estaba en plena forma como su ejército. Isabel e Iván también estaban listos. Isabel estaba un poco más nerviosa era la primera vez que iba a matar a alguien, entonces Iván la beso por primera vez intentando que se relajara. Isabel se quedo con la boca abierta e Iván la volvió a besar, pero esta vez más apasionadamente  que la anterior.
Entonces Iván le pidió que fuese su novia y claro Isabel aceptó encantada como ella ya le quería. Los dos cogidos de la mano fueron a vestirse para la batalla. Cuando Isabel cayó en la cuenta de que Sara también amaba a Iván y decidió decírselo a Iván. Cuando se lo dijo se quedo pasmado y preguntó qué, qué veía en él si era horroroso. Entonces Isabel con tono irónico le dijo: Si, si que eres horroroso. Y los dos se echaron a reír muy felices, pero con mucho miedo.
Bajaron de las naves, el ejército de Sara les esperaba. Sara buscó a Isabel con la mirada pero cuando la encontró estaba dando la mano a Iván, cuando los vio lanzó un grito de furia y dolor que significaba el comienzo de la guerra. Isabel oyó el grito y encontró a Sara cuando su ejército se les echaba encima. Su padre dio orden a los arqueros. Que lanzaron sus flechas, el cielo se volvió oscuro y hubo una lluvia de flechas.
Una flecha alcanzó al padre de Sara. Cuando el padre de Isabel le vio a ella y al príncipe les dijo que volviesen a las naves, pero no le hicieron caso y se lanzaron a la batalla. Cuando Isabel encontró a Sara, se abalanzo sobre esta y empezaron una encarnizada batalla entre las dos. Isabel resulto herida en la pierna, cuando Iván vio que estaba de rodillas comió en su ayuda. Hizo que su espada chocase con la de Sara haciendo que esta retrocediera.
Sara cayó al suelo y eso dio tiempo a que Isabel se recuperase, le dijo a Iván que se fuese, que ella mataría a Sara.
Siguieron su batalla cuando Sara se levanto y estaba un poco confusa porque Iván había besado a Isabel antes de irse aunque los había visto cogidos de la mano. Le sentó tan mal que exploto en ira se descuido y fue un mal descuido, Isabel clavó su espada en su vientre. La vio caer y saboreo su dulce victoria. Sin comandante los guerreros se rindieron.
Iván pidió la mano de Isabel en matrimonio a su padre que este acepto encantado. Se casaron y tuvieron 2 hijos y vivieron felices para siempre hasta el fin de sus días.

         
OTRA HISTORIA


Una chica guapa, joven, con los ojos azules, el pelo moreno y la piel clara, alta y delgada lanzó una botella, que era verde, de cristal y pequeña, al río Ebro.
Después de echarla al río se fue a su casa. Al cabo de los días un joven chico fue a bañarse a la playa(mar Mediterráneo , que es donde desemboca el Ebro.)
La botella, la cogió y la leyó , ponía: “Si quieres conocerme ven a ese lugar señalado (ponía un lugar señalado). Que era en esa misma playa, arriba del acantilado con una zona verde en la que hay un maravilloso faro. El que llegue el primero lo deberá encender para que el otro sepa que ya ha llegado”.
Al día siguiente la chica estaba esperando al chico , pero él no aparecía. Al cabo de 10 minutos apareció. Era un chico alto, fuerte con ojos marrones y parecía deportista. La chica le estuvo mirando. Ella dijo: ¡Es él! Y se fue andando hacia él. Allí estuvieron los dos hablando. El chico le preguntó: ¿Eres tú esa joven que metió una carta en una botella verde de cristal?
Ella le miró fijamente y respondió: Sí.
Los dos estuvieron hablando, a la media hora se despidieron. La chica le dijo que si querían quedar mañana y él respondió encantado que sí.
La mañana siguiente antes de quedar la chica fue a comprar el pan y algo de comida    y se la llevó a casa. Luego acudió a su cita que era a las 11 en punto.
 El chico se atrevió y le pregunto: ¿pero vas a ser mi novia?
Ella le miro asombrada y le dijo que por lo menos deberían tener 4 citas.
Ya era la segunda. El se conformó. Luego se despidieron y se fueron. A la mañana siguiente la chica llamó y le dijo que no podía ir por asuntos familiares y el chico le dijo que le daba mucha pena, pero que ya quedarían mañana. Cuando amaneció el chico ya estaba listo mientras que ella estaba tumbada en la cama durmiendo. Como el chico vió  que aún faltaba rato para la cita se fue a comprarle un regalo. Cuando acabó de comprarlo, envolverlo y cogerlo la chica ya estaba vestida. Los dos en diferentes sitios fueron a la cita.
 Cuando llegaron la chica le preguntó: ¿Qué llevas ahí?
 El avergonzado le respondió: Es para ti. Y se lo dio.
 Ella lo abrió y vio que era bonito. Era una pulsera, un collar y un anillo de perlas blancas como la nieve. Se las puso y empezaron la cita. Al acabar, que se lo pasaron muy bien, se despidieron y volvieron a quedar. Cuando empezó la cita del día siguiente llamaron al chico diciendo que su padre había tenido que irse de España y que su madre había tenido un accidente. Entonces la cita se interrumpió, se despidieron para casi un año y los dos esperaron a que otro le llamara. Cuando el chico regresó al cabo de 7 meses volvieron a tener otra cita. Los dos si dieron un detalle por todo lo que había pasado. El chico le dio una caja de bombones con una carta y la chica le dio unos pantalones de deportista y un pack de bebida energética(que es para los deportistas).
A los dos les gustaron su regalo pero en esa cita que ya era la última (4). Pero en esa cita hubo un problema, era que la chica vio que había cambiado mucho, y ya no le gustaba. Se despidieron para siempre con mucho cariño. Los dos se fueron a casa muy tristes.
Al cabo de varios días la chica se enteró de que se iba a mudar, se preparó sus cosas y las trasladó a su nueva casa. Como estaba cansada se quedó parada y se sentó al borde de la orilla del río. Vió una botella verde, pequeña y de cristal. Cuando la vió supo como  se sentía el chico cuando vió la botella. La cogió y la leyó. Ponía: “Si quieres conocerme ven a este lugar”. Ponía un lugar que era el parque del agua, exactamente en la torre del agua.
La chica cogió la carta y se fue a su casa. Guardo la carta y siguió con lo suyo. A la mañana siguiente el chico  estaba preparado ya en la torre del agua y estaba con un ramo de flores para ella. Mientras, ella estaba preparándose, tenía muchas ganas de saber quien lo había escrito. Cuando ya estuvo lista se marchó hacia ese lugar que había quedado.
Se sorprendieron mucho los dos al ver que eran ellos. La chica le dijo que porqué hizo eso. Los dos se sentaron y hablaron. El chico le dijo que porque volvió a cambiar por ella. Había cambiado el look, el estilo y la forma de ser. La chica le dijo que volvieran a probar. Él se alegró mucho, pero lo que no le hacía mucha gracia es que tenía que volver a empezar la 4 citas. Se despidieron y se fueron.
Quedaron para el próximo fin de semana, la chica durante todo este fin de semana estuvo pensando. Se fue con sus amigas de compras. También fue a dar algunos paseos con su familia. El chico en todo ese tiempo hizo todo lo contrario que ella. Estuvo en casa sólo contando los segundos, minutos, horas, días… para la cita. Tenía ya muchas ganas. Decidió ir a comprar el pan, se vistió y se fue. Cuando estuvo ya de vuelta se encontró con su “novia”. Se miraron, se saludaron y se fueron. Ya quedaban 2 días, para la chica se les pasó muy rápido pero al chico muy lento. Llegó el día , el chico estaba ya listo cuando aún quedaban 3 horas. A los 45 minutos le llamó la chica y le dijo que no podía ir, que tenía que ir a hacer recados. El chico le dio tanta pena que se enfadó y tiró todo al suelo, se cambió y se quedó viendo la tele.
 Pero quedaron para dentro de dos días. El chico no aguantaba más sin verle. Llegó el día de la cita, y la chica le recordó que tenían que hacer 4 citas , él le dijo que ya. Esa era la primera. En esa cita hablaron, se rieron y hasta jugaron al veo veo.
 Cuando acabaron la cita los dos se fueron muy contentos. Cada uno se fue a su casa, comió y se fue con su familia al parque de atracciones. El chico al llegar a casa comió y se fue a casa de su primo.
Cada uno hizo una cosa. Cuando llegó a su casa el chico se puso a ver la tele. Cuando llegó el día siguiente los dos estaban en la torre del agua, ya era su tercera cita. Hablaron, se rieron, jugaron, pasearon y se tomaron un refresco. Se lo pasaron muy bien. La chica se dio cuenta que realmente había cambiado. Cuando acabó la cita ninguno quería despedirse.  A la mañana siguiente ya era la cuarta cita. En esa cita hubo algo especial y es que la chica le dijo:
“Está cita no va a ser una cita”.
 El chico se preocupó, le dijo que tenía que decirle una noticia buena. El chico ya se alegró más. Le dijo que en esta cita iban a hablar de lo que iban a hacer. La chica le dijo que le gustaba  mucho y que se lo ha pasado muy bien. Se alegraron tanto los dos que se dieron un beso: “Muac”. Al día siguiente se volvieron a ver y cada uno le dio al otro un anillo de novios. Se fueron y al día siguiente se volvieron a ver, fueron juntos  a todos los lados que tenían que ir, tanto como los de la chica como los del chico.
Se hicieron novios  y estuvieron 2 años y medio. Cuando ya iban a hacer 3 años estaban muy contentos. El cumple del chico era el 20 de noviembre y el de la chica el 3 de agosto. Siguieron siendo novios , se lo pasaban muy bien juntos y hacían muchas cosas.
Para el cumple del chico la chica le regaló unos patines, otros pantalones de deportista y hicieron una salida juntos en bicicleta. Estuvieron todo el día por ahí. Y otro regalo que le hizo fue que a los 2 días iban a tener una semana para ellos solos. Al chico le gustó mucho su regalo.
Pasaron los días y seguían felices, se lo pasaban muy bien. Llegó el cumple de la chica y el chico le regaló un vestido de fiesta y le pidió que se casara con él, le dio un anillo de compromiso. La chica se sonrojó y se puso muy contenta le dijo que sí porque se lo habían pasado muy bien juntos. Señalaron una fecha para la boda y se lo contaron a sus familiares. Estuvieron unos 3 meses pensando a quienes iban a invitar, que decoración… Después de ese tiempo señalaron la boda que eran unos 5 meses después.
En ese tiempo se mudaron a una casa los dos juntos. Como si ya se hubieran casado. A la semana de haberse mudado la chica se enteró que estaba embarazada. Se cuidó mucho y le cuidó.
Llegó el día de la boda y se lo pasaron muy bien. Estaban muy felices. A los 2 meses de haberse casado la chica tuvo una hijita. Era chica, se llamaba Noelia, era muy guapa. Había sacado los ojos azules de la madre y la fuerza del padre. Los padres se emocionaron. Los tres fueron muy felices juntos. Y los abuelos y los tíos también.


OTRA HISTORIA


Esto es la historia de una chica que buscaba a  su pareja ideal.
Candela es una chica de quince años que le gustaban los chicos rubios, altos, fuertes y deportistas. Y aquí es cuando empieza la historia.
-¡Mamá, como vuelvas a recogerme al colegio y decir que vamos a una tienda de juguetes,no vuelvo a hablarte en la vida!
-Pero mujer vivimos muy lejos del instituto y tendré que venir a recogerte digo yo. Porque si no puedes tardar una hora en volver a casa, ¡y te puedes secuestrar hija!
-Mamá, lo primero vivimos a 10 minutos andando del instituto, hasta podemos verlo desde la ventana…
-Bueno hija, ¿cómo te ha ido el día?
-Bien mamá, hoy he conocido a Roberto, un chico muy guapo y me ha pedido salir hoy a las cinco en punto para ir por Puerto Venecia.
-¡Pero hija, si Puerto Venecia está muy lejos, y esto sí que sí está lejos!
-¡Pero mamá…!
-Ni peros, ni peras.
-Porfa…porfis.
-Bueno, vale hija pero sólo porque es el último día…
-¿Cómo que el último día?, si acabo de conocer a Roberto y para mí que es mi chico ideal!
-Bueno, tanto como el último día….¡Sólo quedan dos días hija!
-… ¡Vaya por Dios!…
-¿No te alegras hija?
-Pues cómo que no mamá…
-Bueno a lo mejor a donde vamos conoces a más chicos.
-También es verdad.
-Candela, ¿a qué hora habías quedado con Roberto?
-A las cinco en punto, ¿por?
-Porque son las cinco menos cuarto, y te tienes que vestir, peinarte, calzarte, asearte…
-¡Mamá, no me entretengas que tengo mucha prisa!
¡Jajajaja, anda que..!. ¡Buena suerte hija!
Candela fue a Puerto Venecia con Roberto y se lo pasaron bien y llegaron a las tantas.
Al día siguiente…
-Buenos días mamá hoy es el último día en el instituto.
-Sí hija, sí, bueno como todos los días, vístete, lávate y para el instituto
-¡Sí mamá!
Candela estuvo en el instituto y no es que le fuese muy bien…
-Ya llegué mamá…
-¿Y qué tal hija?
-Roberto me ha dejado porque me voy a nuestro nuevo hogar. Ahora que lo pienso… ¿A dónde vamos mamá?
-Pues a Cantabria hija
-Tengo una idea mamá, podría decirle a Roberto que le puedo mandar cartas en una botella, es muy romántico ¿no mamá?
-Sí hija, lo es.
-Bueno mamá me voy a decírselo a Roberto.
-Vale hija, suerte.
Así es como Candela fue a casa de Roberto a decírselo. Roberto aceptó y Candela fue a su casa toda contenta a contárselo a su madre y se marcharon a Cantabria. Cuando llegaron….
-¿Ya hemos llegado mamá?
-Sí cariño, ¿contenta?
-Claro mamá, ¿y tú?
-También, pero me duele la cabeza.
-¿Y eso mamá?
-Has estado todo el viaje con “¿Hemos llegado ya?” “¿Hemos llegado ya?”
-Bueno mamá ¡no será para tanto!
-Anda hija calla y ve a escribir la carta a Roberto.
-¡Es verdad mamá! gracias.
Candela fue a comprar la botella y un papel para mandárselo a Roberto.
Estuvo pensando la carta muchos días, hasta que llegó el día en que llegó  una carta a la casa de Roberto. Y en unos pocos días...
-Mamá ha llegado una carta de Roberto ¡qué emocionante!
-Sí es tan emocionante ábrela hija, apresúrate y ¡ábrela de una vez!
-Vale, vale.
Fue una carta muy larga la de Roberto y cuando la terminó de leer, le había cambiado la cara y su madre advirtió que algo ocurría.
-¿Qué dice? Vamos  dime…
-Pues que Roberto me deja.... que ha conocido a otra chica...
-Anda que... ¡Vaya cara!
 -Voy a aprovechar este papel y esa botella y escribiré una carta que voy a mandar por el rio Ebro. Expresaré en ella mis sentimientos.
Candela se propuso escribir la carta pero esta vez sí que lo hizo de verdad:
"Te vi de primeras
Y me quedé a ciegas,
Pensé que eras el ideal,
Pero fue una idea fatal.
Unos días te bastó
Para darme el bofetón.
¡Qué desilusión, me has roto el corazón!
Pero sin lugar a dudas
Remonto como las dunas.
Tú conmigo no acabas
Pues hay quien aguarda
A conocerme, valorarme y quererme.
Tú te lo perdiste
Cuando decidiste
Romper con lo nuestro
Y yo este rap del desamor
Con mucho valor
He compuesto.
Que viaje por el río
Este sentimiento frío,
Y quien lo reciba y lea
Que suerte siempre tenga
Y devuelva al cauce
Para que tenga alcance
A todo aquel corazón
Que no atiende a razón.

Candela tras redactar sus sentimientos, metió la hoja de papel dentro de la botella, la cerró y la metió en su mochila, preparada para lanzarla al río y que la corriente la hiciera viajar.

La carta viajó por el río Ebro desde Cantabria hasta Zaragoza. Primero, pasó por Castilla y León:
-¡Mira hijo,ez una carta!
-¡Poz abre má!
-Pa mi que ez una carta pa alguien hijo.
-Má, no crez que deberiamoz dejar la carta en el río para que llegue a zu deztino má? .
-¡Qué lizto es mi hijo! Voy a dejarla en el río.
-Vale má.

La carta sigue su destino. La familia de Castilla y León la devuelve al río y llegó la carta a La Rioja:
-¡Carol, Carol, coge esa botella!
-¡La tengo! Ven, acércate, abrámosla y leamos lo que pone en el mensaje que lleva dentro.
-¡qué emocionante!
-Toma María, léelo tú.
Tras leer el mensaje escrito por Candela, ambas chicas se emocionaron y volvieron a meter el mensaje en la botella y siguieron su cadena devolviéndola al río Ebro. Ahora la carta fue a parar a Navarra:
-Mila hijo, es una calta en una botella.
-Es velda padle, ¿la ablimos?
-Clalo hijo, vamos a vel que pone en la calta.
Padre e hijo, chinos, leyeron la carta y les gustó. Y claro no se la podían quedar, la devolvieron al río Ebro. Al final llegó a Aragón, donde la cogió un chico de Zaragoza llamado Iván.
-¡Víctor, Víctor, ¡he encontrado una carta en una botella en el río Ebro! ¿Qué  hago?
-¡Qué vas a hacer?... ¡Abrirla! ni que fueses tonto....
- Tonto no soy...digo yo...
-¿A qué esperas? ¡Abre la carta...!
-Qué sí pesado.
Iván y Víctor leyeron la carta de Candela y se dieron cuenta de que Candela era de este barrio y a quien se refería de manera indirecta en la carta era a Roberto, entonces Iván y Víctor pasaron la carta de amigos a amigos hasta que todo el barrio se enteró de lo que hizo Roberto a Candela. Así toda Zaragoza empezó a odiar poco a poco a Roberto hasta quedarse sin novia, sin amigos, nadie quería estar cerca de él.
Mientras tanto en Cantabria....
-¡Mamá! ¿Crees que la carta habrá llegado a su destino?
-Pues puede que sí hija, pero no lo sé. Si ha llegado a su destino el barrio debe de estar muy tranquilo, solamente estará descontento Roberto, creo yo...
-No sé... para mí que estará muy alborotado el barrio por la carta. ¡Tengo una idea! Mamá…dame tu móvil un momento.
-¿Para qué hija?
-Para una cosa, tú dámelo, por favor.
-Vale vale...pero di...
-Chhhsssss mamá que estoy llamando.
-¿Hola quién es? (responde una voz al otro lado del teléfono).
-Soy yo Candela, ¿qué tal por el barrio Clara?
-Hola Cande, no te lo puedes creer, ¡o sea! todo el barrio está emocionado por tu carta y la gente odia a Roberto, ¡superfuerte nena!.
-¡Madre mía, no me lo puedo creer!
-Pues ya ves nena, bueno y ¿qué tal por Cantabria?
-Bien, bien. Muy tranquilo todo.
-¿No está mal no? o sea, que mejor que esté tranquilo que mal ¿me entiendes?
-Sí, sí, lo entiendo...
-O sea nena te cuelgo que me has pillado en el recreo del insti.
-Pero si son las diez de la noche...
-Por eso. A claro, es que cuando tú te fuiste vino un chico nuevo que nos metió en esto de ir por el insti jugando por la noche y como hay algún guarda que otro, cada dos por tres estamos escapando, o sea es como el poli y cacos de antaño,  superfuerte, tienes que probarlo.
-Bueno...cuelgo,  que la llamada me costará un montón. Pero antes de colgar dime, ¿cómo se llama el chico nuevo de vuestro insti?
-Se llama Eduardo, y es mi...mi...
-Tu...tu...
-Mi...mi... hay que corte...
-¡Dímelo ya, leñe!
-Mi noviete....buf.. que vergüenza.
-Jajajajajaja, o sea que no pasa nada. Uy, se me ha pegado tu  o sea jajajaja.
-Me estas mintiendo o sea .¿Que pasa con él?
-No te lo digo porque es muy fuerte te lo mando por WhatsApp.
-Vale... que será.. será... jajaja. ¡ay may! ¿Cómo es posible?
-¿Cómo crees que gana lo que tiene....?
-Pues eso, corto y cierro jaja.
Cuando terminaron de hablar ya eran las doce de la noche y  había instituto por la mañana y claro tenía que irse a dormir. Al día siguiente después del instituto...                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                          
-Mamá, ¿puedo ir a Zaragoza unos días para ver como está todo?
-Vale hija pero sólo esta semana que tenéis vacaciones ¿vale?
-Vale, gracias.
Candela fue a Zaragoza. Se juntó con sus amigos del barrio y todos estaban muy contentos de verla. Candela quería dejarles claro que no estaba bien lo que estaban haciendo con Roberto, ya que fueron cosas de pareja, de amor y que ella ya lo había perdonado y se había dado cuenta de que si fue así es que Roberto no era el hombre de su vida y otro en algún lugar y en otro momento la estaría aguardando.
-"Ahora sólo deseo centrarme en mis estudios y que vosotros no rechacéis a Roberto por lo que hizo"-les dijo a sus amigos Candela.
Unos pasos más atrás estaba Roberto y escuchó todo. Carlos que lo vio lo llamo:
-Roberto, ven acércate
y todo el grupo de amigos sin decir nada se fundió en un amistoso abrazo de grupo que los volvió a unir. Y la gente del barrio que por allí pasaba se arrancó en aplausos, como en los concursos de la tele.
-"Jopetas qué vergüenza" -dijo Clara
-"O sea""jajajajajajajajajaja"-contestaron y rieron todos al tiempo.
Candela regresó a Cantabria dejando a sus amigos en Zaragoza y con la tranquilidad de haber hablado con Roberto. Su corazón aún latía fuerte cuando lo veía pero tenía que aprender a olvidarlo y en eso la distancia la ayudaría.
Pasó el verano y un nuevo curso comenzó, Candela seguía manteniendo contacto con sus amigos de Zaragoza y a su vez se intentaba centrar en sus estudios, pero lo cierto es que no lograba quitarse el recuerdo de Roberto.
-“Hoy me preguntó por ti”-le dijo Clara, cuando charlaban a por el WhatsApp.
 -“Jolín ,lo echo de menos”-contestó Candela a su amiga.
-“Estoy pensando en volver a enviarle otra botella con mensaje por el río, ¿ahora está con alguien?”
_”Creo que no, lo de aquella chica no duró nada, para mí que tampoco te ha olvidado Candela. Manda el mensaje que yo haré por que él a lo largo de los días se acerque a la ribera”.
-“Vale, lo haré”.
Por aquellos días en el instituto se convocaban a los alumnos de 1º a dar ideas para el baile de fin de curso de los alunmos de 4º de Eso, curso que realizan Candela, Roberto  y sus amigos.
-“Cande ¿crees que podrás venirte para la fiesta de fin de curso a finales de Mayo?”
-“Haré todo lo posible, así será una oportunidad genial para veros a todos y poder estar de fiesta. Ya estoy impaciente, pero ahora tengo que pensar qué decirle a Roberto, tengo que volver a conquistarlo. ”
Entre los estudios y sus sentimientos Candela tenía su cabeza muy ocupada y el tiempo y el curso fue pasando rápidamente. Una mañana se armó de valor cogió un folio y escribió:
                                Kilómetros nos separan
                           Pero en mi corazón no escapan
                            Los deseos de estar a tu lado
                              Y compartir de buen grado
                          Todos esos momentos que juntos  
                               El futuro nos trae hilvanado
                                Te echo de menos de día
                                      Te añoro de noche
                                     Te quiero en mi vida
                                    Te amo sin reproche.
                            Vuelvo para un baile especial
                      ¿Querrías ser tú mi pareja sin igual?
Así pues, enrolló el folio y lo introdujo en una botella y al igual que lo hizo la primera vez, se acercó al río y la dejó correr esperando que el destino la hiciera llegar hasta el chico de sus sueños.
Y la botella navegó y navegó por las aguas de río Ebro, y algunas personas que la vieron, recordaron incluso el paso de la primera botella:
-“Eh Pa mira, otra vez una botella con carta dentro”
_”Pue sí Manué déjala  correr”-dijeron cuando la vieron por Castilla-León.
Hasta la familia de chinos que la vieron la primera vez en Navarra estaban de picnic un sábado al mediodía y vieron pasar la segunda botella:
-“Miral, miral, de nuevo pasa una botella con una calta dentlo”
_”Sí, es un mistelio tolo esto”
Y por fin  era lunes y la botella llegaba a Zaragoza, Clara y Candela lo habían calculado así más o menos para que a la hora del almuerzo en el instituto Roberto se acercara por la ribera y se encontrara con la botella, Clara tenía que ser compinche junto con algún otro compañero de clase, quizá tuvieran que hacer pirola en  la próxima hora y eso a Roberto no le gustaría nada por eso necesitaba el apoyo de algún compañero más.
Sonó el timbre en el instituto y Clara, Iván, Jorge, Ana y Roberto bajaron a almorzar hacía la ribera.
-“Pero ¿por qué vamos tan abajo hoy?”-preguntó Roberto
-”Hoy hace un día estupendo y me apetece un montón acercarme a ver los patos chico, no os apetece o ¿qué?”-dijo rápida Clara
-“Claro, claro”-dijeron los compañeros
Bajaron y todos estaban inquietos mirando, buscando en las aguas del Ebro, Roberto llevaba un mosqueo…
-“Para mí que me estáis ocultando algo, estáis muy raros, ¿qué miráis, qué buscáis?”-les dijo.
-“Ahí, ahí, ahí”-señaló Ana a la botella que venía a lo lejos
-“Pero…!”-exclamó sorprendido Roberto –“¿Es de Candela?”-y la cara se le iluminó con una sonrisa.
(“Esto va bien Cande”)-pensó Clara para sus adentros.
Roberto cogió una vara larga para atraer hacia él la botella, la agarró y rápidamente la abrió y la leyó. Todos estábamos intrigados y con ganas de saber qué es lo que Candela le decía así que le pidieron que se también se la leyera a ellos.
Estaban contentos porque Roberto había reaccionado bien a los sentimientos de su amiga Candela y además pronto la verían, en el baile.

OTRA HISTORIA

Hola me llamo Beatriz, tengo 13 años y medio, bueno dentro de nada será mi cumple. Exactamente el 21 de marzo. Esto… vivo en la Almozara un barrio de Zaragoza. Ehh, que mas os podría contar de mi… mi pelo es castaño claro y ondulado, en eso salí a mi madre; al igual que en los ojos que los tengo verdes. Estoy bastante triste, mi novio me ha dejado, después de tres meses saliendo, me ha dejado ¿parece increíble, verdad?; no entiendo como la vida puede ser tan injusta a veces.
Me gustaría empezar de nuevo con otro chico y así poder olvidar a Roberto mi antiguo novio. Pero la verdad es que siempre he sido muy vergonzosa, y aunque me gustara un chico nunca me he atrevido a decírselo.
Os voy a contar como conocí a Roberto, fue en mi pueblo, en verano baje a la playa a tomar el sol un rato; hablando del sol tengo la piel bastante clara y en verano con el sol, me salen pecas, y a mí no me gusta, pero que se le va a hacer cada uno somos como somos y eso no se puede cambiar. Bueno voy a seguir con lo de Roberto, que si no me voy del tema. Estaba tomando el sol cuando paso un chico y me dijo si se podía sentar a mi lado. Yo encantada (porque era bastante guapo, je je), le dije que por supuesto que sí. Estuvimos hablando mucho rato y descubrí que teníamos muchas cosas en común. Al cabo de unas semanas comenzamos a salir y lo pasábamos muy bien juntos. Pero llego lo que más temíamos los dos, el final del verano; porque vivíamos en ciudades diferentes y no podríamos estar juntos. Por eso decidimos dejarlo, bueno en realidad lo decidió él, porque yo creo que aunque hubiera sido a distancia podríamos haber seguido juntos.
Esta tarde he ido a la biblioteca para coger algún libro, ya que me gusta mucho leer no sé si lo había mencionado antes. Buscando encontré un libro de una chica a la que su novio le deja y para encontrar a su amor verdadero decide meter un mensaje en una botella y lanzarla al río.
Me pareció una idea divertida y original y que puede dar resultado.
Mañana mismo me pondré a pensar algo o en algún mensaje.
He estado buscando por mi casa alguna botella bonita y con buena cerradura para que no se moje el mensaje. Y he encontrado una que es preciosa (para mi gusto, claro está) y ya se lo que voy a poner en el mensaje aunque a lo mejor tengo que retocarlo un poco, pero bueno…
Hola navegante, puede que te extrañe encontrarte  este mensaje.
Hace poco perdí a mi novio y ando buscando a otro, que me quiera de verdad con ternura y con bondad.
Si encuentras esto por favor no te rías de mi y ahí va mi dirección y  de mas información.
Mi nombre es Beatriz, tengo 13 años y vivo en Zaragoza, en el barrio “La Almozara” y por si de verdad te interesa mi dirección es
Y eso es todo, pero creo que ya es suficiente, ahora solo queda esperar que alguien me conteste.
Hoy cuando salga de clase iré al río para soltar la botella. ¡Qué nervios! Hoy las clases se me han hecho más largas que ningún otro día; pensaba que nunca iba a llegar la hora de salir. Cuando por fin llego  salí corriendo de clase directa a “La Pasarela del Voluntariado”. Deseando que llegara a su destino, la arroje al río y la vi marcharse con las corrientes de agua, hasta que la perdí de vista. Entonces me marche.
-      Anna, Anna, no  te vayas, tú no tienes la culpa.
-      ¡Déjame en paz Carlos, no quiero volver a verte nunca; no quiero volver a oír tu nombre jamás!
Pero como me ha podido pasar esto a mí, que he hecho yo para merecer esto- se lamentaba Anna.
Que habré hecho mal, ¿ehh?, que habré hecho mal. Anna empezó a recordar uno de los peores  momentos de su vida…
-¡Hola Carlos! ¿Qué haces, ya estás en Zaragoza? ¿qué tal el cursillo?
- Bien, bien…Anna, tenemos que hablar…te parece que quedemos luego a las cuatro…tenemos que hablar de nosotros.
-¿Qué pasa Carlos?...dime algo, no te quedes callado.
- Nada, nada… ya hablaremos a las cuatro…adiós.
- ¡Espera Carlos!!
¡Dios! Me ha colgado...como voy a aguantar hasta las cuatro.
A Anna se le comían los nervios y no pudo esperar, decidió ir a casa de Carlos.
Carlos vivía en Vadorrey, no hacía ni un año que se había independizado de sus padres y alquilado un pequeño pisito al lado del Ebro. Llegó allí sobre las doce del mediodía, cuando giraba la esquina decidió que tenía que volver a casa y esperar, empezó a darle vueltas a uno de sus mechones rubios intentando controlar sus nervios, su melena rubia y sus ojos azules eran uno de sus mejores atributos, sus amigas siempre le decían que era muy afortunada por tener esos ojos, y Anna siempre había cuidado su aspecto.
Anna, Anna, contrólate…no puedes ir así a verlo, seguro que no es nada y quiere hablarme de lo mucho que me quiere… o de algún detalle de la boda, la verdad es que estamos muy nerviosos, la boda es dentro de dos meses y aún faltan muchas cosas por preparar. Mira ahí llega Carlos en el coche.
-      ¡Carlos! ¡Carlos!... pero,… ¿quién es esa chica que va con él?
Anna empezó a sentir como empezaba a hacerse un agujero en su estomago y subía hasta su corazón….
No pasa nada, seguro que es alguna amiga de su hermana, su prima.
Cuando volví a levantar la vista vi que Carlos me había visto, igual que yo vi que la chica se despedía de él con un beso en la mejilla.
Seguro que es su prima, seguro que es su prima, sentí inseguridad, no sabía quién era esa chica, ¿y si no era familia suya? ¿y si me quería dejar?… tenía ganas de echar a correr y marcharme de allí, encerrarme en mi habitación y llorar, llorar hasta quedarme sin lagrimas. No sabía lo que estaba pasando, no entendía nada.
Pero antes de poder hacer algo; Carlos ya había llegado a mí, vi como me miraba, pero no era la misma mirada de siempre, y me abrazo, como si quisiera retenerme junto a él, por algo. Pero a pesar de todo sentir de nuevo el calor de su abrazo, después de todo el verano sin vernos era muy reconfortante.
- Anna, tenemos que hablar.
- ¿Qué pasa Carlos, es tan malo?
- Mira Anna he estado casi tres meses sin verte, por lo del cursillo y allí donde estuve conocí a chicas y bueno… no me voy a enrollar mas, voy a cancelar la boda. Estoy cortando contigo por decirlo así, conocí a Marisa, la chica del coche y ahora salgo con ella; lo siento… yo… no quería hacerte daño…
- Pues lo has conseguido, ¡¡¡pero cómo has podido hacerme esto!!!
- ¡Anna, Anna, no te vayas, tú no tienes la culpa!
- ¡Déjame en paz Carlos, no quiero volver a verte nunca, no quiero volver a oír tu nombre jamás!
Una chica lloraba desconsolada en la orilla del río, su novio la había  dejado.  Anna vio algo parecido a una botella brillando en la orilla cercana a ella y se acerco a recogerla pensando lo cochina que podía ser la gente. Cuando la cogió se percato de que dentro había algo y la abrió para ver que era. Leyó la nota de Beatriz y le pareció que no iba destinada a ella, pero le pareció tan buena idea que decidió escribir su propia historia y meterla en la botella para que el resto del mundo pudiera conocer su historia. La nota decía:
Hola lector, yo misma encontré la botella y leí la nota de Beatriz.  Me pareció una buena idea y por eso deseo contar también mi historia.
Lo primero me llamo Anna y tengo 23 años. Hace bastante tiempo conocí a un chico muy especial y al final comenzamos a salir. Nos queríamos un montón y después de 3 años saliendo me pidió casarme con él.  Yo encantadísima  acepte. Pero se tuvo que marchar tres meses a un cursillo para mejorar su trabajo. Cuando ya estuvo de vuelta me dijo que me dejaba, que había conocido a otra y que había pasado demasiado tiempo sin vernos. En ese momento pensé que mi vida se había acabado que no quería vivir más sin él.  Pero al final las cosas se superan y quiero que quien quiera que seas recuerdes que: En la vida siempre tendrás oportunidades para lo que quieras y que si a la primera no lo consigues, habrá otra oportunidad y que al final, con esfuerzo conseguirás lo que te propongas.
Saludos                                 ANNA

Aunque también le mando una nota a Beatriz, para explicarle todo lo que le había pasado.
Estoy muy nerviosa a ver si recibo alguna carta. ¿Qué habrá sido de mi nota? ¿La habrá encontrado alguien? ¿Si la ha encontrado alguien, pensará que es una tontería?
-      ¡Beatriz, baja a mirar el buzón, haber si hay cartas! – me dijo madre.
-      Ahora mismo voy – le conteste.
Baje muy ilusionada porque habían pasado cuatro días y aun no había recibido nada. Abrí el buzón como los otros cuatro días, muy nerviosa esperando ver algún sobre en el que pusiera Beatriz Rosales. Fui pasando uno a uno cada sobre y vi que en uno de ellos ponía mi nombre, ¡sí, sí, sí, ponía mi nombre!, subí corriendo a casa y en mi habitación lo abrí, y decía así:
Hola Beatriz, me llamo Anna y el otro día encontré tu botella. Quiero que sepas antes de nada que la volví a echar al río, porque me pareció lo correcto. Pero me guarde tu dirección para escribirte esto, porque quiero contarte mi historia.
Como ya te he dicho arriba me llamo Anna y tengo 23 años, después de tres años saliendo con mi novio, nos íbamos a casar dentro de dos meses, me ha dejado y también estoy muy triste y quiero que sepas que tu idea me parece muy  original  y que espero que consigas lo que quieres . Y que no te pase como a mí porque estoy destrozada y no sé si lo superaré.  Esto es muy duro. ¡Que tengas suerte!, al menos más que yo.
Muchos besos           Anna J J
Me pareció genial que alguien hubiera respondido a mi carta, pero pensé que su historia era mucho peor que lo que me había ocurrido a mí. Y en el fondo espero que esa chica tenga buena suerte, se consiga recuperar y pueda encontrar a una persona que la aprecie de verdad.
¿Por qué a gente buena como Anna le tienen que pasar cosas tan malas? Es que yo sigo sin entender a la vida
En un banco cerca del puente de Piedra, por las orillas del río, se encontraba un abuelo, algo arrugado y con el pelo gris y espeso como las nubes de tormenta; calentando sus viejos huesos al sol, viendo pasar las corrientes de agua y recordando los viejos tiempos cuando era joven y jugaba allí con sus amigos. – Qué bien nos los pasamos mis amigos y yo, jugando en la orilla del río, ahora que ya me he hecho mayor, no es lo mismo.- pensó el abuelito.
 -¿Qué tal Mariano?- preguntó otro abuelito que pasaba por allí.
- Bien Emilio, y por tu casa ¿qué tal van las cosas? – pregunto Mariano (el abuelito del banco)
- Bueno dentro de dos meses, mi hijo se iba a casar, pero al final como se tuvo que ir tres meses a un cursillo y allí debió conocer a otra chica; y bueno por estar tanto tiempo distanciados la dejo. Pobre chica no se lo merecía, creo que la habrá destrozado. ¡Bueno que me tengo que marchar a casa, adiós! Ha sido un placer verte de nuevo.
- Claro, como no va a hacer eso su hijo, si es que ha salido a su padre; que también iba con una y luego con otra. – pensó Mariano.
Entonces vio un objeto, algo brillante flotando por las aguas, enganchado en unos matorrales. Se acercó a ver lo que era y al sacarlo vio que era una botella y la sacó para ver si contenía algo, o simplemente alguien muy cochino la había arrojado al río. Una vez hubo leído el mensaje de Beatriz, se rió y pensó lo extrovertidos que pueden ser los chicos de hoy en día. Y también le pareció buena idea lo que había hecho Anna de meter su propia historia en la botella; pero aquella chica le dio mucha más pena cuando descubrió que era la novia del hijo de su amigo; el que la había dejado después de tres años   saliendo y a dos meses de casarse. Así que decidió escribir una carta en la que iba a contar su vida y meterla en la botella, al igual que iba a mandarle una carta a Beatriz diciéndole que había encontrado su botella, y contándole a ella también su vida, porque no creía que ella volviera a encontrar la botella.

La carta que Mariano metió en la botella decía así:
                                                                                               Hola  lector, también yo encontré la botella y también me pareció una buena idea el escribir una nota contando mi vida.
Lo primero antes de nada me llamo Mariano y tengo setenta y cinco años.
Mi historia comienza hace mucho tiempo cuando vi por primera vez y me enamore de la mujer con la que ahora estoy casado y con la que llevo 45 años casado, y que por mucho que pasen los años para mí siempre será mi jovencita. Bueno continuo con mi historia, yo como se hacía en aquellos tiempos intente llamar su atención; al final comenzamos a salir juntos y con el paso del tiempo yo fui a pedir su mano a su familia.
Ahora sigo estando feliz a su lado y aunque han pasado muchos años nuestra llama del amor sigue brillando igual de intensamente, nos cuidamos mutuamente y seguiremos estando juntos hasta el fin de nuestros tiempos.
Espero quien quiera que seas que esto te sirva de lección y que aprendas que el amor no es solo quererse el uno al otro en los momentos fáciles, si no seguir queriéndose aunque se tengan que superar momentos muy difíciles y te lo digo por experiencia, así que si quieres a alguien de verdad, trátalo bien porque el amor es algo que no se puede comprar.
-                                                                    MARIANO LÓPEZ
-       
Tres días después Beatriz volvía a su casa, después del instituto, cuando se encontró al cartero.

-      ¡Hola Marcos!, ¿Traes algo? – pregunte.
-      Sí, me parece que sí, espera que miro.- respondió el cartero.
-      Ten aquí tienes seis cartas, ¿son suficientes? – pregunto Marcos sonriendo.
-      Por supuesto, ja ja ja, son suficientes.- se rio Beatriz.
-      Bueno hasta mañana.- dijo Marcos.
-      ¡Hasta mañana! – contesto Beatriz.
Desde la carta de Anna, no había vuelto a recibir nada y al final el ir a recoger las cartas y descubrir que no había nada para ella se había convertido en una rutina, pero cuando las miro descubrió que en una de ellas ponía Beatriz Rosales, ¡qué ilusión, por fin alguien mas había encontrado su carta!  
Una vez hubo leído la carta le pareció que era asombroso como ese abuelito y su mujer pudieran haber estado cuarenta y cinco años casados, eso sí que es amor; amor verdadero.    
Cerca del puente el Azud, dos chicos hablando:
-      ¿Qué tal el entrenamiento Juan? – pregunto Alejandro.
-      Bien Alejandro, ¿por qué no viniste? – dijo el otro chico
-      Estaba con algo de fiebre y con mucha tos, y como comprenderás no voy a ponerme a entrenar remo, y a mojarme.- respondió Alejandro como si fuera evidente.
-      Ya, ya o era porque no te querías mojar tu precioso pelo castaño – se burló Juan.
-      Cállate, es que te falta un tornillo ¿o qué?, a no es verdad que te faltan tres, que ya no me acordaba. – siguió con la burla Alejandro.
-      Ya claro, como sigas así esos ojos azules que tienes, van a acabar rojos de tanto llorar suplicando que suelte.- respondió Juan.
Entonces Alejandro se percató de que algo brillaba en la orilla del río y corriendo se acerco a ver lo que era, saco la botella del agua y vio que contenía algo dentro, pero como su amigo Juan era demasiado bocazas o si era algo importante se lo diría a todo el mundo; decidió sacarla y dejarla escondida debajo de los matojos que cubrían la parte baja de un gran árbol.
-      Bueno, vámonos – dijo Alejandro.
-      Vale, vamos. – respondió Juan.
Alejandro acompaño a Juan a su casa, ya que vivía a 2 minutos de allí. Una vez se encontró solo, volvió al río a recoger la botella y descubrió que no estaba. Entonces vio a un perro, exactamente un pastor alemán que la tenía en su boca, agarrado por su mandíbula llena de dientes.
-      Oh no, porque siempre me tienen que pasar estas cosas a mí. – pensó Alejandro.
Se acerco al perro y comenzó a jugar con él. Parecía que era un perro bastante amigable y al final consiguió que soltara la botella cogiendo una piedra y lanzándosela para que fuera a buscarla.
Salió corriendo y no paró hasta llegar al portal de su casa. Una vez allí subió las escaleras de dos en dos, entro en su casa y se encerró en su habitación.
Una vez estuvo a solas en su habitación abrió la botella y ya mil preguntas le comían la cabeza, ¿qué pondrá? ¿quién la habrá escrito? ¿qué dirá?
Después de leer la carta de Beatriz, descubrió que tenían la misma edad y un problema parecido, ya que el también andaba buscando novia.
-      ¡¡Que buena idea!! – pensó Alejandro.
Pero luego siguió mirando y vio que aun había algo más, una vez hubo leído la carta de Anna, pensó que quien sería capaz de hacerle algo así a alguien. Luego leyó la carta de Mariano y estuvo seguro de que se acordaría siempre de aquella “lección”.
Como ponía la dirección de Beatriz decidió que aunque no sabía nada sobre ella, ni su aspecto, ni su carácter; iba a ir a la Almozara para conocerla en persona y así hablar y ver si conectaban y si lo suyo podía funcionar.
Al día siguiente Alejandro, sobre las once de la mañana ya iba montado en el autobús, con una mariposillas recorriéndole el estomago.
Al final encontró la dirección de Beatriz, y estuvo un buen rato frente a la puerta del portal, preguntándose si debía o no llamar, ya que ella no lo conocía. Cuando la puerta del portal se abrió y salió una chica que debía tener su edad y que era muy guapa; que le pregunto:
-      ¡Hola! ¿necesitas ayuda? ¿estás buscando a alguien?
-      Ehh…bueno…yo…, en realidad venía a buscar a una chica, ehh…Beatriz; ¿la conoces? – preguntó Alejandro ruborizado.
-      Bueno, ¿y para que la querías? – dijo Beatriz con curiosidad.
-      Pues encontré una botella con un mensaje suyo y quería charlar con ella- dijo Alejandro aún más ruborizado.
Beatriz se empezó a poner nerviosa, y a sentir mariposillas en el estómago, al fin un chico, y de su edad, había encontrado la botella y para colmo no era nada feo.
Alejandro estaba esperando una respuesta. Se veía en su cara lo nervioso que estaba al igual que Beatriz.
-      ¡Pues estas de suerte! – dijo Beatriz.
-      ¿A si? ¿Y por qué? – pregunto sonriendo Alejandro.
-      Bueno… ¡yo soy Beatriz!- dijo ella.
-      ¿En serio? – pregunto Alejandro sintiendo como se ponía colorado, porque había estado todo el rato hablando con ella y ni se había dado cuenta, pero al fin y al cabo el no podía saberlo no la había visto nunca.
-      Sí, bueno si quieres podemos ir a dar un pase – dice Beatriz entusiasmada.
-      Por supuesto, para algo he venido.- dice contento Alejandro.
Beatriz y Alejandro están paseando por las orillas del río llevan mucho rato hablando y se han fijado en que los dos tienen muchas cosas en común y en que en el rato que llevan juntos no se han cansado de estar el uno con el otro.
Alejandro quiere decirle que le gusta, que le gusta mucho, pero no se atreve y lo mismo le ocurre a Beatriz.
Entonces Alejandro habla:
-      Ehh, bueno podríamos quedar a merendar esta tarde, ¿te apetece? – dice Alejandro muy nervioso porque ha descubierto que la quiere y que si le dice que no se pondrá triste.
-      Claro que sí, pero ¿me estas pidiendo una cita? – dice con curiosidad Beatriz.
-      ¡Genial!, bueno si quieres llamarlo así… - dice sonriendo Alejandro.
-      Bueno quedamos a las seis en el Grancasa, ¿te parece? – dice Beatriz.
-      Está bien – dice Alejandro.
-      Adiós – dice Beatriz.
-      Hasta luego – contesta Alejandro.
Beatriz se está preparando porque ya son las cinco y todavía está en pijama. Se da una buena ducha con agua caliente y se da su champú de vainilla, quiere oler bien.
Luego se viste se pone unos vaqueros azules claros y una camiseta ajustada morada de manga corta con una chaqueta blanca y fina encima.
Se peina bien el pelo aunque se le queda siempre igual de ondulado, y se lo deja suelto. Se da algo de mascara de pestañas y brillo de labios.
Se pone unos botines marrones que le encantan, y ya está lista para salir de casa.
Se despide de su madre y se va en autobús.
Cuando llega al Grancasa, Alejandro está esperando en la puerta tal y como habían dicho. Alejandro al verla no puede reprimir un:
-      ¡Estas guapísima!
-      Muchas gracias tu también. – responde Beatriz.
Los dos van al McDonald a tomarse una hamburguesa, están todo el rato hablando y se encuentran muy a gusto el uno con el otro.
Ya se han terminado la hamburguesa, pagan y se van.
Una vez fuera:
-      Bueno Beatriz… me preguntaba si… ¿querrías salir conmigo? – pregunta Alejandro con un nudo en el estomago.
-      ¡Por supuesto que sí! – responde Beatriz.
Entonces se miran el uno al otro se dan un suave beso en los labios.
Los dos muy felices se van casa juntos esperando que su amor dure para siempre.

 

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